martes, 5 de junio de 2012

Harta de la opresión

  En este mundo a parte de personas buenas y personas malas, existen las llamadas, "jodedoras", estas buscan lo mejor para ti y lo único que consiguen es el mal. Normalmente se le suele llamar a este tipo de personas "padres", no todos son así, pero a mí me han tocado de este tipo. Sólo buscan dolor, dolor y dolor, después viene la falsedad. Hacen un daño hasta tal punto que lloras y al verte llorar se arriman para que "no llores". A estos padres también se les dice como gente del siglo 19 o 20. Los típicos que sólo se preocupan de si mismos, no quiere que andes con amigas, y no hablemos de los hombres,mejor no, no quieren dejarte salir, no quieren darte felicidad, sólo propiedad de ellos, sólo de ellos. A ellos no les puedes contar nada de tu vida, simplemente porque dicen "céntrate en los estudios, que ya tendrás tiempo",asquerosa y repugnante frase. No te digo que no, pero cuando cumpla 20 años, no tendré estas ganas de vivir como ahora a mis 17. O simplemente pensar, ¿y si me muero mañana?, no he vivido.
  No sé cómo, pero he conseguido que me dejen salir por las noches y esto desde los 15. Pero me tratan como si tuviera 10 años o menos, no ven la madurez, o al ven cuando ellos quieren, las cosas no funcionan así. Que si que para el año cumplo 18 y podré hacer lo que yo quiera, pero yo quiero vivir AHORA. Si a una persona la tienen encerrada en casa, sin relacionarse, sin conocer lo que hay ahí fuera, la dejas libre en cualquier sitio y se vuelve totalmente loca. Siempre dices que no, siempre, nunca dejas hablar y lo mejor es que no tenéis un argumento para no dejarme hacer las cosas, simplemente decís que no. Las dos, que se proponen mandar en mi mente y no lo han conseguido, aún. Si yo te hiciera caso siempre, ahora mismo sería de todo menos persona. Aún no conozco todo en el mundo, pero poco a poco lo conoceré. Y sin vuestra ayuda. ¿Qué si que me habéis dado todo?, No, me habéis dado todo material, nunca me preguntasteis que tal en clase, no sabéis cómo se llaman mis amigas y amigos. No confío en vosotros, con lo cual nunca sabréis nada de mi vida. Y estoy harta de este ahogamiento que me estáis dando, siempre lo mismo, siempre hacéis que me quede en un estado de decaída, donde no me apetece nada, no sonrío  sólo llorar, llorar y llorar. Ese dolor no lo veis, pero uno con el tiempo se va cansando. Y es por eso por lo que elevo la voz, hablo más claramente, esto se llama madurez y toda mi vida he estado ciega y lo he consentido todo, pero ya no, todo lo que hacéis veo que es una tontería, que no os servirá para nada. Pero a vuestra edad es muy difícil cambiar, con lo cual sólo quiero que me dejen vivir lo que me queda de mi minoría de edad.

domingo, 3 de junio de 2012

  Me llamo Silvia. 
  Espero con impaciencia mis 17 años, que vendrán el 27 de julio. Me hago mayor, con el tiempo, tengo más ventajas y más responsabilidades, estoy en la edad de oro. 
  Mis amigos, lo mejor que tengo. Me hacen reír, llorar, gritar, saltar, correr, volar. Cada detalle por pequeño que sea, lo agradezco grandiosamente. Me gusta intentar hacer felices a los que me rodean. Lo doy todo por todos. Me gusta dar y aún más recibir. No me gusta la falsedad, me gusta ir de frente con la cabeza bien alta. Pongo a mis amigos, antes que a mí. Me gusta la igualdad y la justicia. No guardo rencor a nadie, perdono.
  Ourense, no me podía tocar otro lugar mejor para vivir. Lo tiene todo, y lo que le falta, no lo necesita. Cuenta con una gran zona de vinos y tiendas, enormes, medianos y pequeños parques, edificios, casas, colegios, universidades, residencias, puentes, paseos, charcas, ríos. Somos una gran familia, no todo el mundo se respeta, pero la mayoría es buena gente. Por cada muerte que viene a mis oídos, mi corazón se retuerce de dolor. Pienso que todo ser humano, bueno o malo, merece vivir, aprender y enseñar, cometer errores, seguir adelante, soñar, desear, lograr, amar.
  Mi familia, podía haberme tocado una mejor, pero me perdería a mis mejores primos, tíos y abuelos. Soy de sangre fucsia. De lo más pequeño, aprendo lo más grande. De lo más grande, aprendo lo más pequeño. A ellos, le doy a un más de lo que puedo dar, sangre de mi sangre. Les escucho, les aconsejo, les ayudo, arriesgamos,perdemos,ganamos,apostamos,regalamos. Por ellos daría mi vida, toda ella. Mi corazón les pertenece.
  El mundo, no hay nada más bonito. Sólo con mirarlo, me enamoro. Las curvas de las montañas, el color verde en los árboles, la lluvia, la nieve, el aire, el cielo, las nubes, las estrellas, el sol, la luna, el mar. Mi querido mar, con tus curvas llamadas olas, produces una sensación de euforia en mi ser. El cielo azul, no hay color más bello. Las nubes y sus formas, producen mi imaginación y mis sueños. El sonido de el agua en movimiento, ni millones de canciones lo superarían, un sonido mágico.
 Mil cosas son importantes en mi vida, miles de formas y colores, gustos y sabores, seres vivos y seres no visibles, momentos y emociones, alegrías y dolores, corazones. Al obligarme a hacer algo, pierde mi interés. Me gusta explorar mundo, conocer, encontrar. Me gusta el arte, estilos variados. No me gusta la repetición, me gusta vivir algo nuevo y olvidar lo que ya pasó. Cometo errores y aprendo. Me gusta cantar sin escuchar mi voz, me gusta reír, bailar, dormir, soñar, correr, nadar, pintar, escuchar. Me gusta vivir la vida sin preocupaciones. Amo a todos los seres vivos y todos merecen todo. No me gusta la oscuridad. Me gusta viajar, la independencia, la compañía, el saber. Me gusta pasarlo bien, las 24 horas de el día. Me gusta la fiesta y la limpieza. Soy responsable e irresponsable. Me gusta saber mis defectos y enmendarlos. No me gusta la mentira, el odio y el rencor. Me gusta el RAP simplemente porque en la letra de las canciones, todo es la realidad. Me gusta el electro, house, techno,las motos, los coches, la velocidad, porque hacen que me entre un subidón de adrenalina. Me gusta el peligro con riesgo pero sin peligro. No me gusta la muerte y menos el sufrimiento. Busco el amor, para enamorarme, sino aparece sólo quiero que la gente que me rodea esté siempre junto a mí. El deseo de toda mi vida, ser madre, por supuesto, varón a poder ser, ese debe de ser el sentimiento más grande y más maravilloso que se pueda pedir. Otro deseo, explorar cada parte de este mundo, sin dejar hueco por observar. Veo la vida como un regalo, que agradeceré todo lo que me quede de existencia.
Gracias a todos, soy lo que vosotros me enseñáis a ser.