Hoy, día 16 de octubre de 2012.
¡Hola PRINCESA!, te dedicaré estas palabras para decirte todo, lo que me has hecho sentir en simplemente un mes.
Una noche, un sábado como otro cualquiera, decidí salir, con el amor de mi vida. Tras comenzar la noche, apareciste tú, nos presentaron y comenzamos a bailar. Pasaba el tiempo, pero lentamente porque realmente me lo pasaba como nunca. Hasta el punto de que vi que necesitabas ayuda con alguien y te ayudé sin dudarlo, no salió bien, pero al menos te vi sonreír. El resto de los días, esos días en el que era la persona más feliz en el mundo, simplemente con el hecho de estar unidas, hacía que el momento fuese especial. Así nos pasábamos los días, quedando siempre y sólo necesitaba verte un minuto para estar feliz todo el día. Nunca quiero separarme de ti, porque tú eres quien me da vida, tú eres la que me da fuerzas para seguir en esta vida, prefiero llorar por problemas, que llorar porque no estés ahí.
No quiero que estés mal, pero la vida no es de color rosa y sé que algunos días tocará estar mal, pero simplemente diré que estaré aquí, para verte sonreír. No mereces nada malo, porque dentro de ti sólo hay alegría y felicidad. Quien te haga daño, nunca y digo nunca, sabrá el error que está cometiendo. Por eso te prometo que jamás de fallaré y si lo hago que me castigue la vida eternamente, porque no mereceré vivir.
Sólo tengo buenos momentos contigo y no sé como consigues hacerme tan feliz. Y cada día que paso contigo, crea una nueva historia, un nuevo momento, un nuevo segundo, que quedará tatuado en mi corazón, por y para siempre.
Juro por lo más sagrado que no te abandonaré y que te voy a querer todos los días que me quede de vida. Has hecho que mi vida valga la pena vivirla y no sé, nunca sabré como darte las gracias por todo lo que me das. Te regalaré todo el tiempo en el que mi cuerpo respire, toda mi vida, mi corazón, mi alma, TODO. El dicho es, alguien aparecerá en tu vida y la cambiará a mejor. Nunca me lo imaginaría, una noche, tú. Gracias de todo corazón, vuelvo a repetir, no quiero perderte nunca, eres más de lo que se puede pedir, más de lo que uno puede imaginar, más de lo que yo te puedo dar.
Me he enamorado, mi primer amor, mi primer suspiro hacia ti, ni te imaginas todo lo que hay en mi corazón, que va solamente dirigido a ti. Eres increíble, que paren el tiempo y que me dejen a tu lado, mientras me sonríes, como lo haces siempre. No sé de dónde sacarás esa fuerza que hay en ti, pero te hace la mejor persona en el mundo, la más grande que puede existir, única, especial y de lo mejor que puede haber.
Eres el motivo de que yo vuelva a escribir en este blog, no para contar mis penas, si no para describir a lo que ahora es todo mi ser. Sigue así, dándome fuerzas para seguir adelante. Regálame más vida para que tú y yo podamos continuar un mismo camino juntas. Prometo hacerte feliz, hasta que mi alma se vaya al cielo, donde te esperaré para seguir viviendo, toda mi eternidad.
Solamente 30 días bastaron para que tú, me hagas la persona más afortunada de el mundo. Y más de 1000 días nos quedan para darte todo lo mejor de mí.
Te escribiré, siempre, todos los días si hace falta, contándote lo mucho que te amo y lo mucho que te echo de menos. A pesar de que haga horas que no nos vemos, te extraño a cada instante y me pregunto si alguien puede tocar el cielo, tan sólo con una sola persona. Tus cartas, son las mejores líneas que pueda leer, te ayudaré, te protegeré, te amaré, siempre mi princesa. Escríbeme siempre, todas las líneas que tu mano pueda escribir, porque me encantarán leerlas y ver lo más bonito de ti, lo que hay dentro de ti.
No tengo palabras para escribirte, nunca las tendré y todas estas palabras, no son ni la mitad de las que mereces.
Te necesito para vivir, para respirar, para poder sonreír, para poder llorar, para poder hablar. No puedo estar un día sin verte, porque sería un día oscuro y sin felicidad.
Te amaré por y para siempre.
GRACIAS POR REGALARME ESTOS TREINTA DÍAS JUNTO A TI, PRINCESA. TE AMO MÁS QUE A MI PROPIA VIDA. 16.09.12
La historia de mi vida
lunes, 15 de octubre de 2012
martes, 5 de junio de 2012
Harta de la opresión
En este mundo a parte de personas buenas y personas malas, existen las llamadas, "jodedoras", estas buscan lo mejor para ti y lo único que consiguen es el mal. Normalmente se le suele llamar a este tipo de personas "padres", no todos son así, pero a mí me han tocado de este tipo. Sólo buscan dolor, dolor y dolor, después viene la falsedad. Hacen un daño hasta tal punto que lloras y al verte llorar se arriman para que "no llores". A estos padres también se les dice como gente del siglo 19 o 20. Los típicos que sólo se preocupan de si mismos, no quiere que andes con amigas, y no hablemos de los hombres,mejor no, no quieren dejarte salir, no quieren darte felicidad, sólo propiedad de ellos, sólo de ellos. A ellos no les puedes contar nada de tu vida, simplemente porque dicen "céntrate en los estudios, que ya tendrás tiempo",asquerosa y repugnante frase. No te digo que no, pero cuando cumpla 20 años, no tendré estas ganas de vivir como ahora a mis 17. O simplemente pensar, ¿y si me muero mañana?, no he vivido.
No sé cómo, pero he conseguido que me dejen salir por las noches y esto desde los 15. Pero me tratan como si tuviera 10 años o menos, no ven la madurez, o al ven cuando ellos quieren, las cosas no funcionan así. Que si que para el año cumplo 18 y podré hacer lo que yo quiera, pero yo quiero vivir AHORA. Si a una persona la tienen encerrada en casa, sin relacionarse, sin conocer lo que hay ahí fuera, la dejas libre en cualquier sitio y se vuelve totalmente loca. Siempre dices que no, siempre, nunca dejas hablar y lo mejor es que no tenéis un argumento para no dejarme hacer las cosas, simplemente decís que no. Las dos, que se proponen mandar en mi mente y no lo han conseguido, aún. Si yo te hiciera caso siempre, ahora mismo sería de todo menos persona. Aún no conozco todo en el mundo, pero poco a poco lo conoceré. Y sin vuestra ayuda. ¿Qué si que me habéis dado todo?, No, me habéis dado todo material, nunca me preguntasteis que tal en clase, no sabéis cómo se llaman mis amigas y amigos. No confío en vosotros, con lo cual nunca sabréis nada de mi vida. Y estoy harta de este ahogamiento que me estáis dando, siempre lo mismo, siempre hacéis que me quede en un estado de decaída, donde no me apetece nada, no sonrío sólo llorar, llorar y llorar. Ese dolor no lo veis, pero uno con el tiempo se va cansando. Y es por eso por lo que elevo la voz, hablo más claramente, esto se llama madurez y toda mi vida he estado ciega y lo he consentido todo, pero ya no, todo lo que hacéis veo que es una tontería, que no os servirá para nada. Pero a vuestra edad es muy difícil cambiar, con lo cual sólo quiero que me dejen vivir lo que me queda de mi minoría de edad.
En este mundo a parte de personas buenas y personas malas, existen las llamadas, "jodedoras", estas buscan lo mejor para ti y lo único que consiguen es el mal. Normalmente se le suele llamar a este tipo de personas "padres", no todos son así, pero a mí me han tocado de este tipo. Sólo buscan dolor, dolor y dolor, después viene la falsedad. Hacen un daño hasta tal punto que lloras y al verte llorar se arriman para que "no llores". A estos padres también se les dice como gente del siglo 19 o 20. Los típicos que sólo se preocupan de si mismos, no quiere que andes con amigas, y no hablemos de los hombres,mejor no, no quieren dejarte salir, no quieren darte felicidad, sólo propiedad de ellos, sólo de ellos. A ellos no les puedes contar nada de tu vida, simplemente porque dicen "céntrate en los estudios, que ya tendrás tiempo",asquerosa y repugnante frase. No te digo que no, pero cuando cumpla 20 años, no tendré estas ganas de vivir como ahora a mis 17. O simplemente pensar, ¿y si me muero mañana?, no he vivido.
No sé cómo, pero he conseguido que me dejen salir por las noches y esto desde los 15. Pero me tratan como si tuviera 10 años o menos, no ven la madurez, o al ven cuando ellos quieren, las cosas no funcionan así. Que si que para el año cumplo 18 y podré hacer lo que yo quiera, pero yo quiero vivir AHORA. Si a una persona la tienen encerrada en casa, sin relacionarse, sin conocer lo que hay ahí fuera, la dejas libre en cualquier sitio y se vuelve totalmente loca. Siempre dices que no, siempre, nunca dejas hablar y lo mejor es que no tenéis un argumento para no dejarme hacer las cosas, simplemente decís que no. Las dos, que se proponen mandar en mi mente y no lo han conseguido, aún. Si yo te hiciera caso siempre, ahora mismo sería de todo menos persona. Aún no conozco todo en el mundo, pero poco a poco lo conoceré. Y sin vuestra ayuda. ¿Qué si que me habéis dado todo?, No, me habéis dado todo material, nunca me preguntasteis que tal en clase, no sabéis cómo se llaman mis amigas y amigos. No confío en vosotros, con lo cual nunca sabréis nada de mi vida. Y estoy harta de este ahogamiento que me estáis dando, siempre lo mismo, siempre hacéis que me quede en un estado de decaída, donde no me apetece nada, no sonrío sólo llorar, llorar y llorar. Ese dolor no lo veis, pero uno con el tiempo se va cansando. Y es por eso por lo que elevo la voz, hablo más claramente, esto se llama madurez y toda mi vida he estado ciega y lo he consentido todo, pero ya no, todo lo que hacéis veo que es una tontería, que no os servirá para nada. Pero a vuestra edad es muy difícil cambiar, con lo cual sólo quiero que me dejen vivir lo que me queda de mi minoría de edad.
domingo, 3 de junio de 2012
Me llamo Silvia.
Espero con impaciencia mis 17 años, que vendrán el 27 de julio. Me hago mayor, con el tiempo, tengo más ventajas y más responsabilidades, estoy en la edad de oro.
Mis amigos, lo mejor que tengo. Me hacen reír, llorar, gritar, saltar, correr, volar. Cada detalle por pequeño que sea, lo agradezco grandiosamente. Me gusta intentar hacer felices a los que me rodean. Lo doy todo por todos. Me gusta dar y aún más recibir. No me gusta la falsedad, me gusta ir de frente con la cabeza bien alta. Pongo a mis amigos, antes que a mí. Me gusta la igualdad y la justicia. No guardo rencor a nadie, perdono.
Ourense, no me podía tocar otro lugar mejor para vivir. Lo tiene todo, y lo que le falta, no lo necesita. Cuenta con una gran zona de vinos y tiendas, enormes, medianos y pequeños parques, edificios, casas, colegios, universidades, residencias, puentes, paseos, charcas, ríos. Somos una gran familia, no todo el mundo se respeta, pero la mayoría es buena gente. Por cada muerte que viene a mis oídos, mi corazón se retuerce de dolor. Pienso que todo ser humano, bueno o malo, merece vivir, aprender y enseñar, cometer errores, seguir adelante, soñar, desear, lograr, amar.
Mi familia, podía haberme tocado una mejor, pero me perdería a mis mejores primos, tíos y abuelos. Soy de sangre fucsia. De lo más pequeño, aprendo lo más grande. De lo más grande, aprendo lo más pequeño. A ellos, le doy a un más de lo que puedo dar, sangre de mi sangre. Les escucho, les aconsejo, les ayudo, arriesgamos,perdemos,ganamos,apostamos,regalamos. Por ellos daría mi vida, toda ella. Mi corazón les pertenece.
El mundo, no hay nada más bonito. Sólo con mirarlo, me enamoro. Las curvas de las montañas, el color verde en los árboles, la lluvia, la nieve, el aire, el cielo, las nubes, las estrellas, el sol, la luna, el mar. Mi querido mar, con tus curvas llamadas olas, produces una sensación de euforia en mi ser. El cielo azul, no hay color más bello. Las nubes y sus formas, producen mi imaginación y mis sueños. El sonido de el agua en movimiento, ni millones de canciones lo superarían, un sonido mágico.
Mil cosas son importantes en mi vida, miles de formas y colores, gustos y sabores, seres vivos y seres no visibles, momentos y emociones, alegrías y dolores, corazones. Al obligarme a hacer algo, pierde mi interés. Me gusta explorar mundo, conocer, encontrar. Me gusta el arte, estilos variados. No me gusta la repetición, me gusta vivir algo nuevo y olvidar lo que ya pasó. Cometo errores y aprendo. Me gusta cantar sin escuchar mi voz, me gusta reír, bailar, dormir, soñar, correr, nadar, pintar, escuchar. Me gusta vivir la vida sin preocupaciones. Amo a todos los seres vivos y todos merecen todo. No me gusta la oscuridad. Me gusta viajar, la independencia, la compañía, el saber. Me gusta pasarlo bien, las 24 horas de el día. Me gusta la fiesta y la limpieza. Soy responsable e irresponsable. Me gusta saber mis defectos y enmendarlos. No me gusta la mentira, el odio y el rencor. Me gusta el RAP simplemente porque en la letra de las canciones, todo es la realidad. Me gusta el electro, house, techno,las motos, los coches, la velocidad, porque hacen que me entre un subidón de adrenalina. Me gusta el peligro con riesgo pero sin peligro. No me gusta la muerte y menos el sufrimiento. Busco el amor, para enamorarme, sino aparece sólo quiero que la gente que me rodea esté siempre junto a mí. El deseo de toda mi vida, ser madre, por supuesto, varón a poder ser, ese debe de ser el sentimiento más grande y más maravilloso que se pueda pedir. Otro deseo, explorar cada parte de este mundo, sin dejar hueco por observar. Veo la vida como un regalo, que agradeceré todo lo que me quede de existencia.
Gracias a todos, soy lo que vosotros me enseñáis a ser.
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